
Todos los imbéciles de la Burguesía que pronuncian continuamente las palabras: «inmoral, inmoralidad, moralidad en el arte» y otras idioteces semejantes, me llevan a pensar en Louise Villedieu, puta de a cinco francos que, un día que me acompañaba al Louvre, donde no había ido nunca, se puso roja y se cubrió la cara, mientras me tiraba constantemente de la manga y me decía, ante estatuas y cuadros inmortales, que cómo se podían exhibir públicamente semejantes indecencias.
(Charles Baudelaire)
