
Cuando era joven, escribía para llegar a ser. Hoy, cerca de la muerte, escribo para no ser. Mi meta es la inexistencia. Cada párrafo es un logro más en la búsqueda de la negrura a la que aspiro. Y el último párrafo, ese que quedará para siempre inconcluso, será también mi último triunfo, la definitiva ausencia de mí mismo.
(David Lagmanovich)
3 comentarios:
Lagmanovich me vió, clarividente, cuando escribió esto. Así me siento cada año que pasa y cada verso que escribo. Un saludo, admirado..
"Evita que mañana te deshaga
todo lo que tu mismo
pudiste no haber hecho ayer."
Muy bueno
saludos y bien hallados entre estos versos con gusto por la desaparición. (y mañana será otra vida
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