miércoles, 6 de julio de 2011

lucille y sus tres peces

Cada mes de abril, tres peces rojos, tres peces japoneses cruzaban y descruzábanse en silenciosas espirales sobre la dulce faz de Lucille. En su discreta frente hasta entonces sin nubes ni cometas locos, habían quedado impresas tres suaves ondas.

Un buen día, al llegar la última primavera desapareció uno de los peces, aquel a quien Lucille bautizó con el nombre de Tejedor de ensueños.

Y al llegar el otoño, desapareció el segundo pez japonés, aquel Punzón de ondas como le habíamos llamado entre sonrisas corteses los amigos.

La frente de Lucille volvió a quedar como antes, como una fuente de planta: porque el pez tercero, el Ovillador silencioso de deseos, tampoco estaba... ALLÍ.

Cuando Lucille con su boquita pintada de corazón dice «ALLÍ» entornando deliciosamente su ojo izquierdo por el derecho, como por una pecera, atraviesa sonámbula la sombra del tercer pez japonés, la del Ovillador silencioso de deseos.

(Luis Buñuel: Escritos.
Páginas de Espuma, 2000)

2 comentarios:

lavando el agua dijo...

qué bonito...
no conocía la existencia de este libro. lo buscaré!
gracias una vez más.

francisco javier casado dijo...

biblio completa: "escritos de luis buñuel", edición de manuel lópez villegas; prólogo de jean-claude carrière. páginas de espuma, colección 'fundidos en negro' nº1, madrid, 2000.

qué tontería dar bibliografías completas en la era cibernética, no?

en fin, un libro imprescindible (aun en la era cibernética).

me imagino a buñuel sacando jugo a la era cibernética...

y recuerdo el maravilloso texto final de 'mi último suspiro', que merece un post, sin duda.

ciberabrazotes desordenadores superrealistas!